Iron Marina
Problemás.
No fue la mejor estudiante, pero por ganas no quedaba, era una chica dulce… solo a veces, pues tenia un punto muy débil.
- Marina, no sabes lo que acabo de ver…
- ¿Que viste Dari?
- Tu novio, esta con Martha, y se están poniendo unos besotes, que parece que se quieren comer, yo que tu iba y los chingaba…
- Mm, ya no somos novios.
- ¿Ah no?
- No
- ¿Que harás?
- Les partiré su madre…
- ¿Segura?
- ¿Tengo cara de broma?
- Uhh No
Marina sale como alma que lleva el diablo hacia los salones de atrás. Sus ojos parecían carbones encendidos, y empuñaba fuerte las manos, nadie se quería atravesar en su camino, por que lo lamentarían, ni hombres ni mujeres, Marina era el diablo, y las personas por la cuales iría, son mas que almas condenadas.
Marina llega al lugar. Una pareja abrazados, se aman, se lo demuestran como si fuera el ultimo día, su pensamiento, aun que literal, desconocen que esta cerca de no serlo.
- Así quería mirarte Patricio…
Patricio voltea aterrado, su novia también, saben que las cosas no irán tan bien, que todo esta por ponerse horrible.
- ¿Qué pasa Pato, parece que viste al Diablo?
- Marina, eh tu y yo terminamos, pensé que había quedado claro…
- ¿Pato quien es esta vieja?
- ¿Uhh que no lo sabes, Martha?
- No
- Ella es Marina… mi ex, y si fuera tu no…
- ¿No que?
Marina observa la discusión… Y les dice.
- Ustedes son patéticos, el uno para el otro, me dan flojera… Adiós.
Martha, se posa frente a Marina, y la mira a los ojos…
- Haber que te traes tu con el Pato, eh entupida ¿Crees que te tengo miedo como los demás?
Marina se queda mirando, y sonríe.
- Bueno, en serio quise que tuvieran un final feliz, en serio…
- Marina…
Marina golpea a Martha en la cara, y esta cae totalmente noqueada y con la nariz rota llena de sangre.
- ¿Y tú? ¿Harás algo Patricio?
- No
Marina se acerca a Pato, cometiendo una acción mas que obvia.
Algunos minutos después…
Momentos después, Marina es llevada a detención dentro de la escuela, el Director platica con ella muy seriamente sobre las medidas que se tomaran en su caso.
- Señorita Villa, en realidad, tengo que tomar medidas muy drásticas, hemos intentado todo con usted, en serio hemos tenido mucha paciencia, pero esta tiene un limite.
- Pero, me provocaron…
- Siempre es lo mismo, los padres de familia se quejan de ti, ya has lastimado a otras personas, niña, las mujeres... eh nadie debe pelear, se viene a estudiar, mira tus notas son bajas.
- Le estoy echando ganas.
- ¿Peleando?
- No…
- Pues eso fue lo que vi. Lo siento Villa, estas expulsada.
- Ah no manche, me castigaran en casa.
- Eso lo hubiese pensado antes.
- Mm.
- ¿Quiere decir algo?
- No, ya dije todo...
- Marina…
Marina golpea con toda su fuerza al director en su rostro, tan fuerte que este se queda noqueado, toma sus cosas y se va, pensando.
En los meses por venir Marina tendría muchos problemas y así seria su adolescencia.
Suena una alarma (riiiiing)
- ¡Marina despierta!!!
- Ya mama, ashh estaba soñando, soñaba rico
- Muchacha descarada que soñabas.
- Soñaba que le ponía su paliza a Mike Tyson.
- Ah no sea payasa, ya levántese que se le hace tarde para el trabajo.
- Ya voy mama.
Marina sigue con su rutina de todos los días, se levanta, se cambia, se pone su ropa deportiva, se amarra unas vendas en las manos…
- Marina ¿Esas vendas que quieren decir?
- Ay mama, pues me gustan
- Que ridícula, bueno es tu vida, así nunca conseguirás novio.
- Quien necesita novio, los hombres solo sirven para golpearlos, mi novio debería ser un luchador, o un peleador de UFC, jeje.
- Payasa, andale ve por tu desayuno.
La vida de Marina es algo rutinaria, trabaja en una tienda, donde no pasa nada, pero siempre esta lista para todo, pero a partir de este día, algo nuevo esta por suceder, algo muy peligroso.
- Niña esto es un asalto, dame el dinero de la caja.
- ¿Es un que?
- ¿Esta sorda?
- Si
- Que payasa.
- Sabe me dicen eso muy seguido en mi casa, jaja.
- Dame el dinero y no te lastimare… mucho.
- Uhh que desilusión
Marina se acerca al tipo y este le pone la pistola en la cara.
- ¡Dije dame el dinero!!
- ¿El que?
- Dame el…
Marina le pone un derechazo en la cara y el tipo cae, soltando el arma.
- Mi arma, niña esta... ¡muerta!
- De risa, jajaja
El tipo se acerca a Marina, pero ella lo recibe con otro derechazo, un gancho y un izquierdazo, el tipo cae, Marina se sube sobre de el y comienza una masacre, mientras el tipo riega sangre por doquier y comienza a soltar sus dientes, Marina sonríe…
- Mira como te pone una payasa ¿Sabes? ¡Eres un debilucho!
Se comienza a juntar una multitud, de entre ellos uno grita…
- ¡Quitensela! ¿No ven que lo esta matando?
Marina es apartada, tiempo después llega la policia levantan un acta y al tipo se lo llevan a emergencias, pues se estaba desangrando.
Mas tarde…
- Marina entiendo que hayas defendido la tienda, pero no es bueno tanta violencia.
- ¿Qué? Debería estar agradecido.
- Lo estoy pero…
- ¿Pero que?
- Estas despedida.
- ¿Qué?
- Los siento.
- Si…
Marina empuña su mano y se queda pensando…
(Esto me traera mas problemas)
- Lo siento Marina.
- Gracias, señor.
Después de todo solo era una chica, pero no era más que eso, era una chica de acero.
Fin del capitulo 1
Problemás.
No fue la mejor estudiante, pero por ganas no quedaba, era una chica dulce… solo a veces, pues tenia un punto muy débil.
- Marina, no sabes lo que acabo de ver…
- ¿Que viste Dari?
- Tu novio, esta con Martha, y se están poniendo unos besotes, que parece que se quieren comer, yo que tu iba y los chingaba…
- Mm, ya no somos novios.
- ¿Ah no?
- No
- ¿Que harás?
- Les partiré su madre…
- ¿Segura?
- ¿Tengo cara de broma?
- Uhh No
Marina sale como alma que lleva el diablo hacia los salones de atrás. Sus ojos parecían carbones encendidos, y empuñaba fuerte las manos, nadie se quería atravesar en su camino, por que lo lamentarían, ni hombres ni mujeres, Marina era el diablo, y las personas por la cuales iría, son mas que almas condenadas.
Marina llega al lugar. Una pareja abrazados, se aman, se lo demuestran como si fuera el ultimo día, su pensamiento, aun que literal, desconocen que esta cerca de no serlo.
- Así quería mirarte Patricio…
Patricio voltea aterrado, su novia también, saben que las cosas no irán tan bien, que todo esta por ponerse horrible.
- ¿Qué pasa Pato, parece que viste al Diablo?
- Marina, eh tu y yo terminamos, pensé que había quedado claro…
- ¿Pato quien es esta vieja?
- ¿Uhh que no lo sabes, Martha?
- No
- Ella es Marina… mi ex, y si fuera tu no…
- ¿No que?
Marina observa la discusión… Y les dice.
- Ustedes son patéticos, el uno para el otro, me dan flojera… Adiós.
Martha, se posa frente a Marina, y la mira a los ojos…
- Haber que te traes tu con el Pato, eh entupida ¿Crees que te tengo miedo como los demás?
Marina se queda mirando, y sonríe.
- Bueno, en serio quise que tuvieran un final feliz, en serio…
- Marina…
Marina golpea a Martha en la cara, y esta cae totalmente noqueada y con la nariz rota llena de sangre.
- ¿Y tú? ¿Harás algo Patricio?
- No
Marina se acerca a Pato, cometiendo una acción mas que obvia.
Algunos minutos después…
Momentos después, Marina es llevada a detención dentro de la escuela, el Director platica con ella muy seriamente sobre las medidas que se tomaran en su caso.
- Señorita Villa, en realidad, tengo que tomar medidas muy drásticas, hemos intentado todo con usted, en serio hemos tenido mucha paciencia, pero esta tiene un limite.
- Pero, me provocaron…
- Siempre es lo mismo, los padres de familia se quejan de ti, ya has lastimado a otras personas, niña, las mujeres... eh nadie debe pelear, se viene a estudiar, mira tus notas son bajas.
- Le estoy echando ganas.
- ¿Peleando?
- No…
- Pues eso fue lo que vi. Lo siento Villa, estas expulsada.
- Ah no manche, me castigaran en casa.
- Eso lo hubiese pensado antes.
- Mm.
- ¿Quiere decir algo?
- No, ya dije todo...
- Marina…
Marina golpea con toda su fuerza al director en su rostro, tan fuerte que este se queda noqueado, toma sus cosas y se va, pensando.
En los meses por venir Marina tendría muchos problemas y así seria su adolescencia.
Suena una alarma (riiiiing)
- ¡Marina despierta!!!
- Ya mama, ashh estaba soñando, soñaba rico
- Muchacha descarada que soñabas.
- Soñaba que le ponía su paliza a Mike Tyson.
- Ah no sea payasa, ya levántese que se le hace tarde para el trabajo.
- Ya voy mama.
Marina sigue con su rutina de todos los días, se levanta, se cambia, se pone su ropa deportiva, se amarra unas vendas en las manos…
- Marina ¿Esas vendas que quieren decir?
- Ay mama, pues me gustan
- Que ridícula, bueno es tu vida, así nunca conseguirás novio.
- Quien necesita novio, los hombres solo sirven para golpearlos, mi novio debería ser un luchador, o un peleador de UFC, jeje.
- Payasa, andale ve por tu desayuno.
La vida de Marina es algo rutinaria, trabaja en una tienda, donde no pasa nada, pero siempre esta lista para todo, pero a partir de este día, algo nuevo esta por suceder, algo muy peligroso.
- Niña esto es un asalto, dame el dinero de la caja.
- ¿Es un que?
- ¿Esta sorda?
- Si
- Que payasa.
- Sabe me dicen eso muy seguido en mi casa, jaja.
- Dame el dinero y no te lastimare… mucho.
- Uhh que desilusión
Marina se acerca al tipo y este le pone la pistola en la cara.
- ¡Dije dame el dinero!!
- ¿El que?
- Dame el…
Marina le pone un derechazo en la cara y el tipo cae, soltando el arma.
- Mi arma, niña esta... ¡muerta!
- De risa, jajaja
El tipo se acerca a Marina, pero ella lo recibe con otro derechazo, un gancho y un izquierdazo, el tipo cae, Marina se sube sobre de el y comienza una masacre, mientras el tipo riega sangre por doquier y comienza a soltar sus dientes, Marina sonríe…
- Mira como te pone una payasa ¿Sabes? ¡Eres un debilucho!
Se comienza a juntar una multitud, de entre ellos uno grita…
- ¡Quitensela! ¿No ven que lo esta matando?
Marina es apartada, tiempo después llega la policia levantan un acta y al tipo se lo llevan a emergencias, pues se estaba desangrando.
Mas tarde…
- Marina entiendo que hayas defendido la tienda, pero no es bueno tanta violencia.
- ¿Qué? Debería estar agradecido.
- Lo estoy pero…
- ¿Pero que?
- Estas despedida.
- ¿Qué?
- Los siento.
- Si…
Marina empuña su mano y se queda pensando…
(Esto me traera mas problemas)
- Lo siento Marina.
- Gracias, señor.
Después de todo solo era una chica, pero no era más que eso, era una chica de acero.
Fin del capitulo 1
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